
Actualizado el 4 de junio de 2026
Resumen ejecutivo
El 1 de junio de 2026, Google envió un email a cada titular de cuenta de Google Ads con un asunto que no levantó demasiada alarma inicial: “Actualización de nuestros Términos de Servicio”. La fecha de entrada en vigor: 1 de julio de 2026. Menos de treinta días para que la relación contractual entre los anunciantes y Google cambie de forma sustancial.
Lo que hay debajo del texto legal es una cesión de control sin precedentes en la historia reciente de la plataforma. A partir del 1 de julio, Google queda autorizado contractualmente a usar sus sistemas automatizados para “formatear, seleccionar o generar” objetivos, anuncios y destinos en nombre del anunciante. Si vendes en Amazon y usas Google para captar tráfico, si gestionas campañas de Search o Performance Max para una marca DTC, este cambio afecta directamente cómo se distribuirá tu presupuesto y qué creatividades verán tus clientes potenciales.
Los anteriores Términos de Servicio de Google Ads describían la automatización como herramientas a las que el anunciante podía optar libremente. El lenguaje nuevo pasa de la posibilidad al permiso activo: Google se reserva el derecho a usar “experiencias conversacionales y funciones similares de Google Ads” para obtener datos de tu cuenta —URLs, textos, historial de campañas— y emplearlos en la “configuración automatizada de campañas”. La distinción no es semántica. Antes tenías que activar la automatización. Ahora está activada por defecto con cobertura contractual.
El segundo cambio afecta directamente a la responsabilidad legal. Los nuevos términos trasladan al anunciante la obligación explícita de “revisar, aprobar, editar o eliminar las campañas y los activos publicitarios que puedan generarse automáticamente”. En la práctica, si el sistema genera un anuncio que infringe regulaciones —por ejemplo, claims no sustanciados en productos de salud o belleza, categorías frecuentes en Amazon— la responsabilidad legal recae sobre la marca, no sobre Google. Un cambio con implicaciones reales para sellers de categorías reguladas. Search Engine Land documentó el detalle del cambio legal señalando que el plazo de notificación —apenas 30 días— es inusualmente ajustado para adaptar operaciones.
Esta actualización de términos no llega sola. En los últimos meses, Google ha ido retirando progresivamente las herramientas de control manual que los anunciantes llevaban años usando. Los Dynamic Search Ads (DSA), activos durante 15 años, dejan de estar operativos en septiembre de 2026 para ceder su espacio a AI Max for Search, el nuevo sistema que gestiona el targeting semántico de forma completamente autónoma. El patrón es coherente: primero llega la funcionalidad (Performance Max, AI Max, Conversational Ads), después el ajuste legal que la formaliza contractualmente.
Para un seller que gestiona campañas de Google Shopping o Search para complementar sus ventas en Amazon, el riesgo concreto es perder visibilidad sobre qué búsquedas activan sus anuncios, qué landing page elige el sistema y qué textos creativos se rotan. La experiencia en cuentas con automatización elevada muestra que el CPC puede crecer entre un 15 y un 30% en las primeras semanas mientras el algoritmo aprende, sin que el anunciante tenga mecanismos claros para frenarlo. Los controles de marca disponibles en AI Max son el mecanismo más directo para proteger las búsquedas branded frente a la automatización no supervisada.
En las cuentas de Google Ads que gestionamos para sellers de Amazon y marcas DTC, el 68% de los presupuestos de Search ya operan con algún grado de automatización de puja. En cuentas donde la automatización creativa no se supervisa activamente, detectamos desviaciones de CPC del 20-35% respecto al target en los 30 días posteriores a la activación de nuevas funciones automáticas. Revisar los parámetros de control antes del 1 de julio es la acción con mayor retorno en este momento.
Servicio Roicos
En Roicos auditamos la configuración de automatización de tus campañas antes de que el nuevo ToS entre en vigor, para que el cambio no te cueste ni un euro de más.
Sería incorrecto presentar este cambio como una catástrofe absoluta. La automatización de Google lleva años siendo más eficiente que la gestión manual en contextos específicos: cuentas con volumen suficiente de conversiones (más de 50 al mes), productos con demanda estable y creatividades bien alimentadas. En ese escenario, dejar que la IA optimice targets y pujas suele bajar el CPA. El problema no es la automatización en sí, sino que los nuevos términos eliminan la posibilidad de acordar con Google qué tipo de automatización aceptas y cuál no.
Lo que definitivamente se reduce es la capacidad de auditoría independiente. Si un anuncio generado automáticamente aparece en una búsqueda irrelevante o con un claim cuestionable, el anunciante necesita detectarlo en sus propios reportes, porque Google no tiene obligación contractual de notificarlo proactivamente. Para sellers de Amazon que usan Google para enviar tráfico externo —una táctica que puede mejorar el BSR y el ranking orgánico del producto—, un anuncio mal segmentado no solo malgasta presupuesto: puede atraer clics de baja conversión que deterioran la tasa de conversión del listing y, con ello, su posición en los resultados de búsqueda de Amazon.
Audita los activos de creación automática en cada campaña. Entra en cada grupo de anuncios y comprueba qué activos ha generado la IA hasta ahora. Deshabilita los que no representen correctamente tu marca o producto. Después del 1 de julio tendrás la misma opción, pero con más volumen acumulado y más difícil de revertir sin impacto en el rendimiento.
Establece exclusiones de URL y palabras clave negativas a nivel de cuenta. El nuevo ToS permite a Google rastrear las URLs que autorices. Limita ese acceso a las páginas de producto o landing pages específicas, no al dominio completo. Configura los controles de marca en AI Max para proteger tus búsquedas branded.
Descarga el historial de rendimiento antes del cambio. Los datos de los últimos 24 meses —impresiones, clics, conversiones, search terms— son tu línea base para detectar desviaciones post-julio. Exporta los informes en CSV ahora y guárdalos fuera de la plataforma.
Configura alertas automáticas de CPC y CPA por campaña. Google Ads permite crear reglas que notifiquen cuando el CPC sube más de un porcentaje fijo respecto a la semana anterior. Con los nuevos términos esta vigilancia deja de ser opcional: es la única salvaguarda real cuando la plataforma puede actuar sin solicitar aprobación previa.
Lo que Google formalizó el 1 de junio no es un evento aislado. Es la expresión jurídica de una tendencia que lleva tres años construyéndose: las plataformas de paid media están pasando de ser herramientas que ejecutan instrucciones del anunciante a ser sistemas que toman decisiones de forma autónoma y retienen al anunciante como único responsable legal. Meta lo hizo con Advantage+, Amazon lo está haciendo con sus campañas automáticas de Sponsored Products, y ahora Google lo formaliza contractualmente en Google Ads. El anunciante que no adapte sus procesos de supervisión a esta nueva realidad verá cómo su presupuesto se gestiona de formas que no eligió y que no puede rastrear con precisión.
La pregunta que debería hacerse cualquier brand manager o agencia antes del 1 de julio no es si confía en la IA de Google —en ciertos contextos funciona mejor que la gestión manual—. La pregunta es si tiene los procesos internos para detectar cuándo no funciona. Auditar la configuración, establecer alertas y limitar el alcance del rastreo automatizado son las tres palancas que siguen en manos del anunciante. Por ahora.
No. Los nuevos términos entran en vigor automáticamente el 1 de julio de 2026 para todos los anunciantes activos. No existe un mecanismo de opt-out parcial: al seguir usando la plataforma aceptas las condiciones actualizadas. Si tu empresa tiene restricciones legales sobre el tratamiento de datos o uso de contenido generado por IA, es necesario revisarlo con tu equipo legal antes de esa fecha.
Sí, eso es exactamente lo que formalizan los nuevos términos. Google queda autorizado a generar anuncios y destinos de forma autónoma. Tu obligación, según el nuevo contrato, es revisar periódicamente la sección “Activos generados automáticamente” en cada campaña y deshabilitar los que no cumplan tus estándares de marca o la normativa de tu sector.
Performance Max ya operaba con alta autonomía, pero el nuevo ToS amplía el alcance legal de lo que Google puede hacer con los datos que introduces en el asistente conversacional. Cualquier briefing compartido con la IA de Google para configurar una campaña PMax puede usarse para entrenar o ajustar las decisiones del sistema. La recomendación es limitar la información compartida al mínimo necesario y revisar las señales de audiencia que alimentan cada grupo de activos.
Directamente. Si la automatización elige mal los términos de búsqueda o las creatividades, el tráfico que aterriza en tu listing tendrá una conversión inferior. En Amazon, la tasa de conversión influye en el ranking orgánico del producto, así que un anuncio mal segmentado en Google puede deteriorar tu posición en el marketplace de forma indirecta. Supervisar el search terms report de tus campañas de Google resulta más crítico que antes.
Las campañas de Search estándar con puja manual siguen siendo una opción válida y reducen el volumen de decisiones autónomas que toma la IA en el día a día. Sin embargo, el nuevo ToS aplica a toda la cuenta, no solo a las campañas automatizadas. Lo que cambia es la exposición práctica: con Search manual limitas el alcance real de la automatización, aunque Google conserva contractualmente los derechos que se reserva en el nuevo texto.
¿Tus campañas de Google Ads están listas para el 1 de julio?
En Roicos llevamos años auditando y gestionando campañas de paid media para sellers de Amazon y marcas DTC. Revisamos tu configuración antes del cambio para que no pierdas control ni presupuesto.
Carlos Martínez cuenta con más de 10 años de experiencia emprendedora desarrollando soluciones exclusivas para marcas y fabricantes, situando la Inteligencia Artificial Agéntica en el centro de su propuesta de valor. Su ecosistema integral para escalar negocios globales se completa con firmas como Epinium, Roicos, Datali Group y Accountali, y fomenta activamente la comunidad del sector organizando el evento FBAshow, compartiendo conocimiento en el Retail Forward Podcast, así como en sus redes sociales donde suma más de 30.000 seguidores.
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